Pasos clave:
- Divide en zonas: cocina, baño, recámaras, áreas comunes. Dedica 5 a 10 minutos diarios por zona.
- Prepara un kit de limpieza portátil: incluye trapos, atomizador, jalador, escoba o cepillo, y tenlo listo para usar.
- Método de arriba hacia abajo: comienza limpiando repisas, luego muebles, y al final el piso. Así evitas limpiar dos veces.
- No busques la perfección diaria: limpia lo esencial y deja los detalles para una limpieza semanal.
- Establece horarios fijos: 15 minutos por la mañana pueden marcar la diferencia.